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La estatuilla mortal

El diputado Martín Antonio Rángel ¿mató a su esposa? Cuatro Crímenes Cuatro Poderes

Caracas, lunes 6 de diciembre de 1965  – 9:30 a.m.

Los pasos de la muerte

El hombre de complexión media, rostro pétreo y mirada fría descendió del Oldsmobile blanco y verde, cruzó los amplios jardines del Capitolio e ingresó al centenario edificio. Dirigió sus pasos hasta el buzón de correos de la cámara baja para verificar si tenía alguna correspondencia pero no halló nada. Antes de las diez salió de la sede del Congreso Nacional y se llegó hasta el Ministerio de Educación para tratar un asunto con el jefe de becas. Al terminar allí bajó hasta el edificio Atlántida en la avenida Universidad donde estaba la sede nacional de la organización política en la que militaba desde 1944, Acción Democrática (AD).

El diputado Martín Antonio Rángel, conocido por su parquedad parlamentaria y escaso carisma, era sin embargo estimado por los miembros del partido debido a sus dotes como organizador y el papel que había jugado en las luchas de resistencia contra la dictadura perezjimenista.

En la casa nacional de AD conversó largo rato con el dirigente agrario Eustacio Guevara y saludó a uno que otro de los cuadros que pasaron por allí. Faltando poco para las dos de la tarde llamó a su esposa Hilda María para anunciarle que ese día iría a comer en familia.

Caracas, viernes 3 de diciembre de 1965  – 4:00 p.m.

El paquete 01570

Efraín Salazar, encargado de la estación de servicio Tamanaco, ubicada a la vera del hotel del mismo nombre en la urbanización Las Mercedes, vio a un cliente que se acercaba hasta el buzón colocado allí por la empresa de encomiendas Avensa y del cual era también responsable.  Al percatarse de que aquel hombre elegantemente enfundado en un traje beige portaba un paquete con llamativo envoltorio verde en la mano izquierda, se acercó hasta el escritorio para atenderlo. Tomó una guía urbana con el número 01570 y procedió a pedir los datos.

El sujeto que dijo llamarse José Antonio Colmenares indicó que el paquete debía ser entregado en el Congreso Nacional al diputado Martín Antonio Rángel. Salazar notó que la manga derecha del traje colgaba vacía y supuso que el hombre era manco. El encargado preguntó por el contenido del paquete a lo que el remitente contestó que se trataba de una figura, una estatuilla. Turbado ante la mirada curiosa de Salazar, el hombre le aclaró que se trataba de un regalo para una señora amiga. El encargado pudo ver entonces que pegado a la caja estaba un papel escrito a maquina con la palabra “frágil”.

Una vez que completó los datos y pagó los tres reales del servicio, el sujeto se retiró. Efraín Salazar arrojó el paquete verde en el buzón y siguió en lo suyo.

Caracas, lunes 6 de diciembre de 1965  – 2:30 p.m.

 El almuerzo

La vivienda de la familia Rángel-Hernández estaba ubicada en la urbanización El Cafetal, una apacible zona en la que el valle de Caracas se rinde ante los jóvenes cerros del sureste. Al estar frente a la quinta “Hil-Mar”, el diputado tocó la bocina varias veces para anunciar su llegada; al oírla, sus hijos Malva y Martín José corrieron eufóricos a recibirlo.  

El almuerzo transcurrió en armonía, tal vez por estar con los niños la pareja evitó reproducir una de sus frecuentes disputas por celos. Con ellos vivía desde el mes de abril de ese año la señora Pastora Jiménez quien les trabajaba como domestica. Cuando casi terminaba su almuerzo Martín Antonio Rángel recibió una llamada telefónica desde la administración del liceo Gustavo Herrera. Lo llamaban para avisarle que habían decidido adelantar las vacaciones por navidad. Su esposa estaba matriculada allí en las clases diurnas para cursar el cuarto año de bachillerato y él fungía como su representante legal; para poder hacer esto la chica fue inscrita como soltera.

Rángel salió con prisa pues se le hacía tarde para la reunión de su fracción parlamentaria, recordó que era lunes y su esposa tenía clases de contabilidad en una academia privada, acordaron que como siempre él la pasaría buscando en la noche por el apartamento de una amiga en la avenida Andrés Bello. Antes de irse sacó cinco bolívares de la cartera y se lo dio para que pudiera llegar al centro.

diputado martin antonio Rangel

Tucupita,  abril de 1944

El hombre y sus circunstancias

Al extremo nororiental de Venezuela, las 42 islas que conforman el Delta Amacuro saborean al mismo tiempo las aguas dulces del Orinoco y las salobres del Mar Caribe. En su capital, Tucupita nació en 1928 Martín Antonio Rángel quien a temprana edad se interesó por la política, con apenas 16 años ingresa al partido Acción Democrática en el que pronto se destaca como líder juvenil en tareas de organización. Esto hace que cuando su partido tome el poder en 1945, se piense en él para el cargo de gobernador, función que cumplió sin mucho brillo.

Con el cuartelazo de noviembre del 48 contra el presidente Gallegos, Martín pasa a la clandestinidad. Con alma de relojero va armando las piezas del aparato clandestino de resistencia. En esa época se enamora de su paisana Ana Cointa Rojas con la que llega a tener dos hijos. En octubre de 1955, complicado en un frustrado plan magnicida contra Marcos Pérez Jiménez  es detenido por la Seguridad Nacional y enviado a la prisión de Guasina, reservada para los más peligrosos enemigos de la dictadura.  Al poco tiempo lo expulsan para México, país del que solo regresa cuando el gobierno militar es derrocado.

Al volver a Tucupita no regresa con la madre de sus hijos, en su lugar Martín escoge como esposa a una prima de nombre Emma Narváez con la que se casa en la población del El Tigre en el estado Anzoátegui. Este matrimonio es disuelto a los dos años y el hombre decide probar suerte con otra de sus primas; esta vez Hilda María Hernández quien para entonces tenía 18 años. En las elecciones de 1963 Martín Antonio Rángel pasa a ocupar una de las curules de la cámara de diputados. En esta nueva situación tampoco descollaba mucho, sus intervenciones eran esporádicas y cortas. Aquel hombre parecía más hecho para la acción que para la burocracia

Caracas, lunes 6 de diciembre de 1965  – 6:00 p.m.

La sesión

Al terminar la reunión de su fracción en el edificioLa Perla, el diputado Martín Antonio Rángel se llegó de nuevo hasta el Congreso, antes de entrar a la plenaria revisó la cartelera; el punto a tratar ese día sería el presupuesto, a Martín le interesaba el tema pues por las noches sacaba la carrera de ecónomo enla Universidad Santa María pero precisamente por eso no podía estar presente. Su partido lo había autorizado a ausentarse de aquellas sesiones para que pudiera acudir a clases. Solo debía cumplir un requisito: entrar a la sala y estar presente cuando se verificara el quórum. Así lo hizo y al salir de nuevo al pasillo uno de los mensajeros se le acercó para informarle que en la oficina de comunicaciones había un paquete para él.

Caracas, sábado 4 de diciembre de 1965  

 La voz

En el sopor de un día más cercano a la fiesta que al trabajo, Eva Campos, telefonista del Congreso Nacional pensaba en la cercanía de la navidad cuando sonó el teléfono. Desde el otro lado una voz farragosa solicitó a un diputado de nombre Rángel. La chica preguntó si se trataba de José Vicente Rángel o de Rángel Quintero Castañeda; la voz solo dijo: “Dígale al diputado Rángel que sus días están contados”.

Caracas, lunes 6 de diciembre de 1965  – 6:10 p.m.

Los curiosos y el santo

Cuando Martín Antonio Rángel recibió el paquete 01570, éste ya había pasado por más de una mano. El sábado 4 a mediodía el empleado de Avensa Cirilo Betancourt lo recogió con cuatro encomiendas más del buzón de autocarga en la estación de servicios Tamanaco. De allí lo llevo a la central de la empresa donde el funcionario de guardia Carlos Rizo lo puso en el casillero del repartidor José Luis Villamizar.

Villamizar al ver que iba para el Congreso lo apartó y lo dejó allí para llevarlo el día lunes pues presumía que los sábados el edificio del Capitolio estaba cerrado.  El lunes lo metió en su motoneta y a las 10 de la mañana, un poco después de que Rángel se había ido lo entregó a unos empleados del parlamento que vacilaron un poco antes de recordar que Martín Antonio Rángel era un diputado de Acción Democrática. Ese día casualmente el Departamento de Comunicaciones había sido mudado al primer piso y todo estaba regado por el suelo; así que al ver que el paquete con envoltorio verde tenía escrita la palabra frágil, Rebeca Betancourt, Jefa del departamento ordenó que fuera directamente colocado en el escritorio del destinatario.

Sin embargo, un grupo de empleados trató de adivinar que clase de regalo contenía el paquete; por la cercanía de las fiestas navideñas presumieron que era una botella, como no podían ver de qué licor se trataba, agitaron el paquete cerca de los oídos y solo escucharon un sonido como de bombilla rota.

En la tarde, al enterarse de la presencia del diputado Martín en la sesión plenaria enviaron a un mensajero a informarle del paquete. El diputado entró en la oficina de Rebeca Betancourt, a quien conocía, a buscar el paquete, ésta amablemente le preguntó que si podía ir con su esposa a comer en su casa antes de la navidad y el diputado se disculpó diciéndole que tenía proyectado viajar con Hilda a la isla de Margarita.

Rángel tomó el paquete y rasgó un poco la envoltura verde, Rebeca le dijo que tal vez fuera algún frasco de perfume. El diputado mostró extrañeza por el nombre del remitente y manifestó no conocer a ningún José Antonio Colmenares. Cuando finalmente abrió el paquete notó dentro una colorida estatuilla de María Auxiliadora. Al ver aquello dijo:

– Es raro que me regalen una virgen

– De verdad es raro – bromeó Rebeca Betancourt – ¿Para qué le regalan santos a usted, cuando usted es un santo?

– Bueno – dijo finalmente el diputado- será mejor que le lleve esto a mi esposa, a ella seguramente le gustará como obsequio.

Tucupita, mes de Septiembre de 1965

La hija del compadre

El señor Miguel Marín y su esposa Azucena García despidieron a su pequeña hija Maritza del Rosario; la chica que estaba a punto de cumplir los 17, salía a estudiar bachillerato comercial en el liceo Antonio José de Sucre en Caracas. La escena era la usual en estos casos: advertencias sobre los peligros de la ciudad y consejos de última hora aderezados con lágrimas y suspiros. Miguel Marín y Azucena eran amigos del diputado Martín Antonio Rángel y en fechas recientes, éste había bautizado al menor de sus hijos.

Caracas, lunes 6 de diciembre de 1965  – 9:55 p.m.

Ahora y en la hora…

El Oldsmobile detuvo su marcha frente a la quinta Hil-Mar, esta vez Rángel no quiso tocar la corneta para no despertar a los niños. En el trayecto, él y su esposa habían estado hablando del viaje a Margarita. Antes de recoger a Hilda en la avenida Andrés Bello, había ido a la universidad pero al llegar consiguió un cartel en la puerta que anunciaba el fin del periodo de clases. Como no tenía nada que hacer decidió llegarse hasta la casa de una familia que lo había ayudado mucho en su época de clandestinidad. Allá se tomó un café y conversó largo rato. Luego se fue a buscar a Hilda al apartamento de la amiga.

Ya dentro de la quinta, Martín quien tenía mucha hambre entró a la cocina a buscar algo de comer mientras su esposa subía al primer piso a preguntar a la domestica si había alguna novedad. El diputado notó dos paquetes encima de una mesita y preguntó a Pastora que cosa eran y quién los había traído; la mujer contestó desde su habitación que eran un regalo de un amigo. Martín abrió entonces uno de los paquetes y cuando vio que eran bocadillos de guayaba sacó uno y cortó un pedazo de queso para acompañarlo.

Cuando su esposa regresó del cuarto de Pastora, Martín había terminado de comerse el bocadillo.

– Terminaste y no me diste ni un pedacito – le dijo ella en actitud juguetona – Así que yo también haré lo mismo.

Martín le dijo entonces.

– En el carro te tengo un regalo que me llevaron al Congreso, espera un segundo.

Corrió hacia el garaje y sacó a la imagen del envoltorio, entró a la casa y al estar de nuevo frente a su esposa le pregunto:

– ¿Tú conoces a J.A. Colmenares?

Ella intrigada, tomó la estatuilla y le dijo que no conocía a nadie con ese apellido. Se puso a examinar la imagen como buscando la clave de algo; al ver la mirada desconfiada de Hilda, Martín, quien ya se había acostumbrado a sus escenas de celos, arrancó la tarjeta que estaba en el pecho de la virgen diciéndole:

– ¿Ves? No tiene nada de raro. Espera aquí, voy a traerte el envoltorio para que veas tú misma el nombre y la dirección completa del remitente.

Se dirigió de nuevo al vehículo. No había terminado de salir del pasillo que comunicaba la casa con el garaje cuando oyó una terrible explosión. El hombre se sintió en el epicentro de un cataclismo. La cabeza le dolía intensamente y no lograba captar sino un agudo zumbido. Desando corriendo el pasillo y al entrar en la estancia no podía ver nada, el humo cubría todo. Busco a Hilda en la puerta del comedor, donde la había dejado, pero ya no estaba allí, la onda expansiva arrojó su destrozado cuerpo hasta la cocina. Las paredes estaban completamente salpicadas de sangre. Martín Antonio Rángel solo se quedó allí, sin saber exactamente qué hacer. Eran las diez de la noche.

Pastora Medina despertó sobresaltada y en su habitación del segundo piso, los dos pequeños hijos del matrimonio, inocentes de lo que había pasado se quedaron sentados en la cama.

El estallido se sintió en toda la urbanización, un vecino de apellido Malva decidió acercarse hasta la quinta Hil-Mar, al entrar encontró al diputado cerca del cadáver y a la domestica con la mirada perdida. Martín vio que el hombre le decía algo pero no lograba oírlo; en ese momento ya con dominio de si mismo, les pidió que no tocaran nada y fue al teléfono a  llamar a la policía. Luego subió hasta el cuarto de los niños, los cubrió con una sabana, los bajó y los llevó a casa del señor Malva.  

la estatuilla mortal

San Pedro de los Altos, estado Miranda, 29 de octubre de 1965

 La fábrica de El Garabato

Gracias a una delación, un pelotón del ejército y unidades de la Dirección General de Policía (DIGEPOL) allanan una fábrica clandestina de armas que la guerrilla había logrado montar en esa zona con la colaboración de un químico español de nombre Vicente García Ucejo y el biólogo y explosivista Vicente Scorza. El sitio funcionaba como un centro de investigación y en el mismo se elaboraban armas y explosivos. Al momento del registro se incautaron subametralladoras, morteros, granadas y bombas.

Medianoche del 6 de diciembre de 1965

La noticia corrió por la ciudad como reguero de pólvora, al poco rato llegaron a la quinta Hil-Mar no solo las patrullas de la PTJ y de la DIGEPOL sino también el propio director de la policía científica Rodolfo Plaza Márquez acompañado del Fiscal General de la Nación Antonio José Losada. Algunos parlamentarios y compañeros de partido de Martín Antonio Rángel se hicieron presentes para manifestarle su solidaridad. Éste entregó a la policía el envoltorio verde, lo único que había quedado intacto del siniestro paquete.

Los técnicos procedieron a recolectar los fragmentos de la bomba y en la madrugada el cuerpo de Hilda fue retirado y llevado a la morgue del hospital Rísquez para efectuar la autopsia.

En un rincón de la casa el médico forense Miguel Victorino Cedeño comentaba con el funcionario de la PTJ Eduardo Alfredo Rodríguez el asombro que le producía la tranquilidad mostrada por el diputado. El policía ducho en este tipo de hechos, reconoció que extrañamente se le había hecho muy fácil tomar la declaración del viudo ya que en situaciones como aquella era imposible conversar con los familiares de la víctima por estar inmersos en un shock.

A las 8 de la mañana del martes, el presidente de la república Raúl Leoní llegó para dar el pésame al diputado Rángel, la casa se había convertido en un centro de peregrinación y personeros de distintos sectores daban sus impresiones a los medios de comunicación. La opinión general era que se trataba de un acto terrorista.

hilda de rangel Cuatro Crímenes Cuatro Poderes

Las pesquisas

El aire denso y azulino a causa del humo de los cigarrillos apenas dejaba ver los rostros preocupados de aquellos hombres; como si no tuvieran trabajo ahora venía a ocurrir esto. Los efectivos de la Policía Técnica Judicial no se daban abasto ante la cantidad de casos que debían resolver. Entre el hampa común y los grupos subversivos los tenían copados.

El director, Rodolfo Plaza Márquez mientras hablaba a sus hombres recordaba la experiencia muy reciente del crimen de Decia Morelia de Rivero, esposa del capitán de la aviación Roberto Rivero Pérez en el que luego de un intenso trabajo terminaron con las tablas en la cabeza. Ahora ocurría la muerte de esta dama, vinculada de manera indirecta con el poder político. La línea que se había dictado desde las altas esferas era la de encaminar las investigaciones por la tesis del atentado terrorista. Sin embargo Plaza Márquez y los detectives sabían que las cosas nunca eran tan sencillas, así que mientras políticos, empresarios, religiosos y los medios condenaban a los terroristas de izquierda y derecha ellos se pusieron a evaluar distintos escenarios.

Plaza Márquez en persona lideraba las pesquisas y compartiendo esa responsabilidad con él estaba el comisario Carlos Alberto Villavicencio. El director cedió la palabra a los técnicos para que dieran información de lo que tenían hasta ese momento.

– El medio usado para camuflar la bomba es una imagen de yeso de María Auxiliadora, de las más comunes, así que por allí es difícil que logremos algo. -dijo uno de los expertos en explosivos-

– ¿Y que tipo de bomba era? Preguntó Villavicencio.

– De las conocidas como “caza-bobos”. El que la armó usó una mezcla de clorato y azufre y aunque en las vísceras de la víctima había residuos de fosfato, logramos establecer que no se uso fósforo. La bomba explotó eléctricamente por medio de una pila japonesa marca Hitachi de 1.5 voltios. Estalló en la mano izquierda de la señora mutilándosela. La onda explosiva cubrió un radio mayor de30 metros propagándose de forma horizontal.

– El mecanismo que la detonó – intervino otro de los técnicos- fue la tarjeta que tenía en el pecho, al ser desprendida puso en libertad la lamina aislante del interruptor produciendo la explosión.

Plaza Márquez frunció el ceño para afirmar más que para preguntar:

– El que desprendió la tarjeta fue el propio viudo ¿verdad? Quiero que me investiguen a fondo que fue lo que ocurrió en esa casa desde que se levantaron ese día hasta que ocurrió el hecho. Interroguen a la domestica, los vecinos y en cuanto el diputado esté dispuesto tómenle declaración.

Caramba jefe – salto Eduardo Alfredo Rodríguez – la verdad es que yo ya tomé la declaración del hombre anoche mismo.

Plaza Márquez y Villavicencio cruzaron miradas.

– ¿Y eso? La experiencia en este tipo de casos nos indica que en casos como este es literalmente imposible conversar con los familiares – observó el director-

– Pues en realidad a mi me extrañó que el diputado estuviese tan tranquilo. Me dio detalles de todo lo que había hecho ese día y como había llegado la bomba a su poder.

– Bien, dijo finalmente Plaza Márquez, concentremos los esfuerzos en investigar un posible atentado terrorista; habrá que ver si la cosa iba dirigida al Congreso Nacional o directamente al diputado Rángel… y si ese fuera el caso establecer si la motivación era política o personal. Tengo entendido que él fue gobernador del Delta Amacuro, en esos cargos siempre se hacen enemigos.

Una vez que todos habían salido, el curtido jefe policial quedó bastante preocupado. En el pasado reciente él y sus hombres habían tenido que enfrentar dos poderes: el religioso y el militar. Solo esperaba que este nuevo caso no le trajera más complicaciones de las que ya tenia.

el caso de la  estatuilla mortal

Poco a poco fueron desfilando por el edificio de la Policía Técnica diversos testigos: Efraín Salazar el hombre que recibió el paquete en la estación de servicios Tamanaco, los empleados de Avensa, los mensajeros del Congreso, Rebeca Betancourt, Jefa del Departamento de Comunicaciones, el señor Malva, los padres de Hilda de Rángel y sus compañeros de estudios. Por mera rutina se descartó la existencia de José Antonio Colmenares y se verificó la dirección dada por él así como su dirección. Los detectives se encontraron con que si existía alguien con ese nombre y que vivía en aquella dirección; pero no tenía que ver en absoluto con el hecho.

Al conocerse por la declaración de Efraín Salazar que el misterioso hombre que dejo el paquete parecía carecer de un brazo, comenzó la más despiadada cacería de mancos habida nunca antes en el país. Al final se descartó que se tratara de una persona lisiada.

En medio de todo esto, el diputado Alfredo Tarre Murzi denunció que el atentado había sido preparado por extremistas de la derecha con el objetivo de crear las condiciones psicológicas para un golpe de estado. Por su parte los dirigentes de Acción Democrática insistían en que aquello no era más que una acción de la extrema izquierda, acusando concretamente a los ilegalizados partidos Movimiento de Izquierda Revolucionaria y Comunista de Venezuela. La reacción de los comunistas no se hizo esperar, Los hermanos Gustavo y Eduardo Machado dirigentes del PCV, ordenaron desde la prisión la publicación de un remitido en el que condenaban cualquier hecho de ese tipo y negaban de plano la responsabilidad de su organización.

El 9 de diciembre de 1965 cobró fuerza la tesis de la venganza personal contra el diputado Rángel, debido a la llamada recibida por la telefonista Eva Campos, en la que una extraña voz le anunciaba que Rángel tenía los días contados. Siguiendo esa pista la policía detuvo en Tucupita al ex militante de AD José Ramón Zacarías que al parecer tenía disputas con Martín Antonio Rángel desde la época en que este ocupó el cargo de gobernador. Al final fue liberado pues no se encontró nada que lo vinculase al asesinato.

Desde Acción Democrática se insistió entonces en que los culpables debían ser buscados en los partidos de izquierda y se afirmó que la bomba había sido fabricada en el cerro El Garabato, esta tesis fue respaldada tanto por el director de la DIGEPOL J.J.Patiño como por el Director del Ministerio de Relaciones Interiores Luis Vera Gómez.

Así estaban las cosas cuando por obra de los hechos los detectives comenzaron a sospechar del propio viudo.

El comisario Carlos Alberto Villavicencio quien había interrogado personalmente a la mayoría de los testigos tenía ya en su poder información llamativa en torno a la vida de la pareja. Sabía por los padres de Hilda, que discutían constantemente por cuestiones de celos. Al parecer la muchacha le reclamaba al diputado el ser un mujeriego empedernido. Se supo igualmente que Martín Antonio Rángel en algún momento trató de divorciarse. Otro elemento que llamaba la atención era que el hombre trasladó el paquete con la bomba, no en la guantera sino en la maleta del carro. – ¿Por qué lo hizo así, siendo que era un paquete pequeño? – se preguntaba Villavicencio.

Por otro lado estaba el hecho de que el diputado, a sabiendas de que su esposa era terriblemente celosa, solo le llevó el paquete y no el envoltorio completo con la guía del remitente – ¿Por qué hizo eso, si sabía que Hilda, de naturaleza desconfiada, iba a querer saber quien había mandado el regalo? Tal vez lo había hecho de esa forma para poder salir de la casa una vez desprendida la tarjeta que detonaba la bomba. La tarjeta que él mismo desprendió.

Además, existían contradicciones entre las declaraciones del parlamentario y la de varios testigos. Por ejemplo, él afirmó que cuando el paquete le fue entregado por Rebeca Betancourt, ésta le dijo que se lo regalara a la esposa. Afirmación que fue negada de manera categórica por la empleada del Congreso. Cuando uno de los mensajeros – que había sido testigo de la conversación entre Martín y Rebeca- confirmó la versión dada por ella, el diputado se retractó.

Y finalmente llamaba mucho la atención la pasmosa tranquilidad del diputado luego de ocurrida la muerte de su esposa, sobre todo si se tomaba en cuenta la forma tan espantosa como sucedió.   

En los últimos días el diputado evadía ostentosamente la comparecencia ante los detectives. En una ocasión en la que Villavicencio, en un esfuerzo en comunicarse con el, visitó el Congreso Nacional, Martín Antonio Rángel lo recibió acremente y llegó a amenazarlo con quejarse ante su partido por lo que consideraba una persecución.

El día 20 de diciembre el diario Últimas Noticias presentaba una declaración del parlamentario en la que negaba ser el autor del asesinato y mostraba su indignación por tan falaz acusación.

Por supuesto ocurrió lo que tenía que ocurrir y tanto Villavicencio como Plaza Márquez fueron llamados a botón por instancias superiores.

– ¿Qué era lo que pasaba? ¿Acaso se habían vuelto locos? Dedíquense a buscar a los verdaderos culpables.

Villavicencio pidió a Plaza Márquez que lo dejara proseguir con la investigación al viudo; el director de la PTJquien ya estaba curado de espantos lo autorizó a seguir; pero le recomendó que lo hiciera con mucho tacto. Él mientras tanto se dedicaría a mantener a raya a sus superiores.

Cuando los restos de la bomba fueron analizados por expertos explosivistas del Ministerio de la Defensa se determinó que los varios de los componentes habían sido traídos del exterior  por lo que se descartó la tesis defendida en un inicio de que el explosivo fue montado en la fábrica clandestina que la guerrilla tenía en el cerro El Garabato.

Los meses fueron pasando y con ellos la percepción de la ciudadanía en torno a que este caso se convirtió en otro cangrejo para la PTJ. Sin embargo, Villavicencio seguía trabajando y entre las cosas que logró averiguar había una fundamental: El diputado Martín Antonio Rángel era experto en explosivos. Este dato que le había llegado por parte de uno de los empleados del Congreso Nacional lo llevó a pensar en las actividades del político en la época en que formó parte de la resistencia. Villavicencio sabía también que Martín Antonio Rángel había sido detenido a mediados de los años 50 y luego de una estadía en la cárcel de Guasina fue expulsado del país.

El comisario se dedicó a investigar las causas de aquella detención y supo entonces que al dirigente adeco lo habían apresado por estar incurso en un atentado contra Marcos Pérez Jiménez programado para ser llevado a cabo el 12 de octubre de 1955. En esa acción se utilizaría una bomba de alto poder para eliminar al dictador en el momento en el que hiciera presencia en el acto oficial de la Plaza Colón. El plan fue develado y las personas involucradas fueron todas detenidas, entre ellos estaba Martín Antonio Rángel, quien era el que había fabricado aquel explosivo.

diputado martin antonio Rangel accion democratica

Villavicencio se llegó hasta la Hemeroteca Nacional y pidió los periódicos correspondientes a octubre de 1955. -Eureka- Allí estaba la información.

Otra información suministrada al comisario Villavicencio apuntaba a que el diputado mantenía relaciones con otra mujer, eso también habría que investigarlo.

El sábado 5 de marzo de 1966, se publicó en el diario El Nacional una extensa entrevista firmada por el periodista Germán Carías en la que Rángel desmentía que fuera experto en explosivos.

El caso fue cayendo en el olvido hasta que en agosto de 1966, el señor Miguel Marín acudió a la delegación de la DIGEPOL en Tucupita a denunciar a su compadre Martín Antonio Rángel por el delito de seducción en la persona de su menor hija Maritza del Rosario, la misma chica que se vino de su pueblo en septiembre de 1965 para estudiar bachillerato comercial. Seis días después de recibida la denuncia el diputado se casaba con la muchacha en la prefectura de la pequeña ciudad de Charallave en el estado Miranda. Una vez casada, la pareja estableció su residencia en la misma quinta Hil-Mar. El diputado se justificó diciendo que él tenía derecho a rehacer su vida y sus hijos necesitaban la presencia de una madre. 

Cerrado el caso policialmente, los fiscales se abocaron a solicitar la detención del diputado, cosa que no fue posible hasta 1969 cuando cesó su actividad parlamentaria y con ella la inmunidad de la que gozaba. Martín Antonio Rángel fue detenido entonces por orden del Juez Segundo en lo Penal Gonzalo Rodríguez Corro por homicidio calificado.

El 20 de noviembre de 1970 el Fiscal Segundo del Ministerio Público Doctor Vertilio Valecillos pidió 25 años de presidio para el ex diputado, la defensa se movió en un primer momento buscando que se cambiara la pena de homicidio calificado a homicidio culposo y luego pidió que el caso pasara a una instancia superior para su revisión.

Así se hizo y el 10 de julio de 1972, el ex diputado fue puesto en libertad luego de que le fuera leída una sentencia absolutoria dictada por la Corte Superior Segunda en lo Penal. Curiosamente uno de los elementos que se tomo en cuenta para esta sentencia fue una declaración del ex Ministro del Interior Dr. Gonzalo Barrios según la cual él estaba dispuesto a certificar que en el allanamiento hecho a la fábrica de armas de El Garabato se había incautado un lote de imágenes de la virgen del Carmen similares a la utilizada para causar la muerte de Hilda de Rángel. Esta certificación como podrán imaginar ustedes jamás se hizo. Los abogados defensores Armando Lazo y Pablo Gutiérrez prometieron que revelarían una gran sorpresa en torno a la misteriosa figura del remitente José Antonio Colmenares, el manco que nunca apareció.

Al salir de la sala, el Fiscal Vertilio Valecillos anunció que intentaría un recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia.

Mientras todo eso ocurría, los funcionarios policiales responsables de la investigación sabían lo que vendría a continuación. Lo sabían como que estuviese escrito en un guión:la Corte dictaría libertad plena al político y ello los obligaría a reabrir el caso sin poder citarlo como indiciado.

La investigación jamás continuaría pues no tenía sentido; como no lo tuvo en los casos de Lesbia Biaggi ni en el de Morelia Paradisi de Rivero.

Transcribo aquí el párrafo final del capitulo correspondiente a este caso en  la novela 4 Crímenes 4 Poderes de Fermín Mármol León:

“Pero no todo fue color de rosa para el criminal, yo seguí su trayectoria política y tuve una satisfacción como profesional de la policía y como investigador del horrendo crimen cometido contra su esposa; su partido estaba convencido de su culpabilidad, por razones de alta política manejaron el expediente y le resolvieron el problema; pero lo eclipsaron políticamente,  jamás volvió a aparecer en una lista para diputados. Quedó fuera, execrado como hombre público y a solas con su conciencia.”

diputado martin antonio Rangel cuatro crimenes cuatro poderes

MÁRMOL LEÓN,  Fermín. 4 Crímenes 4 Poderes. Editorial Fuentes, Caracas 1978.

LINÁREZ, Pedro Pablo. El Garabato, el allanamiento del centro armamentista de la guerrilla.  Revista Memorias de Venezuela número 16, septiembre de 2010.  p. 26. Caracas.

REINOSO Víctor Manuel. El misterio del paquete Nro. 01570. Revista Elite número 2.142, 15 de 0ctubre de 1966. pp. 28-35

Ediciones de los diarios El Nacional, El Heraldo, La Esfera, Últimas Noticias y El Mundo entre octubre de 1955 y julio de 1972

Investigación: Mariana Alarcón

Texto: Pedro Revette

Publicado el 2 de septiembre de 2011

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36 comentarios

  1. este caso es impactante sobre lo que dice al final el diputado se quedo solo y con su consiencia la misma que lo acompañara siempre pobre hijos de este matrimonio dios impresionante e impactante relato mil gracias por el desarrollo del mismo les felicito espectacular trabajo a una sugerencia si pueden publicar algo sobre pedro estrada jefe de la seguridad nacional en tiempos de perez jimenez gracias…..

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    • Saludos Domingo, en los actuales momentos nos encontramos preparando un ensayo sobre la historia de la Seguridad Nacional, desde su fundaciòn hasta su cierre en 1958, en la cual incluimos notas sobre cada uno de sus directores. Un abrazo

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      • Magnífico, mis amigos ! entonces espero leer un poco más sobre Pedro Estrada,el negro Sanz, Barretico, suela espuma y otros personajes más. Siempre he leído con interés sobre este trayecto oscuro,oprobioso,ensangrentado, pero necesario que nuestros hijos lo conozcan,de nuestra Venezuela.

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  2. Excelente escrito. De hecho lo estoy utilizando con mis alumnos para involucrarnos en los escritos policiales. Ya recomendé su página.

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    • Saludos, muchas gracias por seguirnos y recomendarnos. Estamos trabajando por ustedes, para llevarles un trabajo de calidad y siempre estamos abiertos a sus sugerencias y casos que nos recomienden. Un abrazo.

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  3. Desde que conoci este sitio, me flecho, que importante la historia, los felicito, y espero que no se ausente, espero que siempre nos esten ofreciendo nuevos articulos y que sean constantes gracias por su labor.

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    • Buen día Fabiola, gracias por tan amable comentario, de verdad constituye un estimulo en la labor que gustosamente hacemos. Actualmente preparamos una batería de temas a ser publicados en las próximas semanas, (no te pierdas por favor el de mañana 20), te prometemos seguir por acá y trabajar por superar las trabas que a veces nos impiden publicar a tiempo, una de ellas que era el pésimo servicio que nos prestaban para la conexión a Internet, ya la solventamos. Recibe un cálido abrazo y los mejores deseos para ti y los tuyos.

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  4. Impactante crimen, y mucha sangre fria la de ese diputado. Y a propósito, que fue de él ? supongo ya debe estar muerto o por lo menos muy anciano.

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    • si muy anciano vive con uno de sus hijos en guara Cerca de tucupita

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  5. Según el libro de marras (4 crimenes, 4 poderes, texto obligado), el diputado en cuestión, durante su época de subversivo, fue enviado a hacer un curso de explosivos a Alemania Oriental : fuerte argumento en contra de él.

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  6. Nunca más se supo nada de el.
    Si alguien sabe algo,se agradece cualquier información.

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    • martin antonio vive actualmente en un poblado 45 minutos de tucupita hace unos dias en una entrevista hecha a este señor decia que lo de su esposa fue un actoterrorista y que el no tenia nada que ver

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      • Saludos Juan,
        Gracias por tu comentario, cuéntanos ¿sabrás la fecha y dónde fue publicada esa entrevista?, para buscarla y enriquecer el texto, si nos puedes proporcionar ese dato te lo agradeceríamos mucho, un abrazo.

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  7. buenas noches me llamo Alexis Pérez y de verdad los felicito

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  8. Excelente página, exitos en su trabajo y mil bendiciones.

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  9. Excelente escrito,los felicito, tan excelente como el libro 4 crímenes 4 poderes escrito por tan admirable hombre Fermin Mármol León, desde aquí un reconocimiento a tan leal y honesto servidor. Ahora en ambos escritos se narran diferentes las actuaciones; me imagino que la de ustedes es la real, y la de el es tipo novela cierto?….Gracias Dios los Bendiga…y al Honorable Fermin Mármol, Dios lo tenga en la Gloria.

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    • Saludos amiga Dulia, gracias por su amabilidad al comentar. Efectivamente, los hechos que presentamos acá son los que sucedieran en la vida real y en los que se inspiró el Comisario Fermín Mármol León para escribir su obra 4 Crímenes 4 Poderes, libro que en su época conmovió a la opinión pública y que aún hoy se levanta como referente importante. Reciba un abrazo de nuestra parte y los mejores deseos para usted y sus familiares.

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  10. Caramba que comentario puedo agregar a los demás que están aquí, no excelente, es historia, y casos que no deben repetirse.-

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  11. hermano no falta un crimen, son cuatro, publicaste solo tres o no encuentro el otro… responde porfa, son muy bueno…

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    • Saludos Oliver,
      Los cuatro crímenes están publicados. Puedes hacer clic en el gif de la barra lateral derecha de 4 crímenes 4 poderes, allí te lleva a una página con las entradas a los 4 artículos y puedes seleccionar el que quieras leer. Que los disfrutes.

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  12. Hola hoy fue que me entere de la historia del diputado Martín Antonio Rángel y da la casualidad que fue por el hijo de un sobrino de él estábamos conversando y salio a relucir el tema sobre el ex diputado y a la respuesta de alguien que preguntó por él efectivamente aún vive con uno de sus últimos hijos en una finca en Guara ubicado en el estado Delta Amacuro

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  13. Vivo en Tucupita he visto miles de veces a este hombre sentado en la plaza todo mal vestido casi como un indigente… según cuentan mis familiares y demás personas que lo conocieron que él sostenía relaciones homosexuales y su esposa lo descubrió… ya ella había advertido a sus familiares de amenazas de muerte de su esposo si divulgaba la verdad.. que ese fue el real motivo de su asesinato.

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  14. Siempre he creido en la objetivad e imparcialidad de las personas que tratan temas donde la conducta o proceder moral de una persona o cualquier Institucion, sea publica o privada esta “entredicho” o que genere dudas.
    Estas publicaciones a parte de mostrar hechos relevantes ocurridos en el pasado que impactaron a la opinion publica, sirven tambien para que los que desconocen y conocen acerca del caso puedan realizar sus comentarios a favor o en contra de los imputados o involucrados sean estos(as) inocentes o culpables. Pienso que al hacerse publica, estos comentarios deben realizarse con todo sentido de responsabilidad por parte del dueño(ña) de la pagina asi como los foristas. Sobre el caso del crimen de la esposa del Ex-Diputado Martin Antonio Rangel Giovannetti, quiero agregar a mi parecer, lo siguiente: las circustancias y pormenores que condujeron al hecho; solo es de conocimiento de la Justicia de la epoca y de la conciencia de los “supuestos” involucrados. Ahora de alli a desprestigiar la honorabilidad del Ex-Diputado Rangel ……acusandolo de indigente y homosexual…cosa que es falsa…por conocerlo personalmente y ser su familiar a mi parecer le resta interes a esta pagina, la cual debe ser un sitio o portal para el debate de altura y trabajar en la misma para no caer en este tipo de opininiones sin veracidad alguna.
    A los Sr(es) Pedro Revette y Mariana Alarcón, le agradesco su publicacion; la cual sigo con mucho interes.

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    • Saludos Luis,
      Agradecemos y valoramos su opinión, pero debemos recordarle que los comentarios son de exclusiva responsabilidad de la persona que comenta y que la seriedad de la página reposa en su contenido y no en las opiniones externas a la misma.

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      • Solo serian rumores de las cosas que se dicen de él.. la cosa es que a él se le ve muchas veces por acá en extrema soledad y descuido.. tengo la publicación actual del periódico sobre la entrevista que dio al Notidiario.. como les haría llegar eso? porque yo guarde la hoja del periódico.

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      • Saludos ángeles,
        Gracias por tu comentario, podrías si gustas escanearlo y enviarlo a nuestro correo: proyectotrazos@gmail.com o darnos la fecha y lugar donde salió publicada la entrevista y nosotros la buscarianmos a ver si esta disponible en los archivos de la Hemeroteca Nacional. Gracias por tu aporte, un abrazo

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  15. Buen dia Sr(es) Revette y Mariana Alarcon; gracias por su receptividad y repuesta.

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  16. Tambien soy de tucupita ese señor es muy conocido acá, pues es su pueblo de origen y el comentario que hace angeles es lo único que comentan los viejos por acá ya que esa informacion de homoxesualidad y cosas así fue lo que se dijo en aquel tiempo… y actualmente hasta gente cercana a él lo ha dicho… pero pues quien sabe… lo que sea que haya hecho ese señor lo ha pagado caro… todos los conocen como un asesino

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  17. Hoy la impunidad, convertida casi en inmunidad, está democratizada y alcanza el vergonzoso 90 y tantos por ciento de los crímenes. ¡Que escándalo!

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  18. El primer testigo en entrar a la casa de los Rangel-Hernandez fue un señor de nombre Miguel Victorino Myers Cedeño, un vecino que entró a la casa apenas unos 15 segundos después del estallido de la bomba.

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  19. BUENAS MUY BIEN, ME GUSTARÍA QUE MOSTRARAN EL CASO DEL INSPECTOR BALLARALES MUERTO EN VALENCIA , PERTENECÍA A LA COMISARIA DE MARIARA ; SE QUISO CALLAR DE UN INICIO PERO SE LOGRO ALGO Y HABÍA MUCHOS PESES GORDOS EN EL CASO ; GRACIAS.

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    • Saludos Elvis,
      Ese caso esta en pauta de investigación. Esperamos regresar pronto con nuevos casos, seguimos recuperándonos de salud. Gracias por su paciencia

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  20. Me he degustado con todas sus historias de verdad que son geniales ustedes pero especialmente en estas 4 podemos ver como en la 4ta República hacian lo q mejor les parecia por eso hoy en dia estamos pagando este precio alto que repudio y que porquería eran estos politicos solo pienso en una cosa creo que el fallecido Chávez lamentablemente siempre tenia razón cuando hablaba de esos años de desidia y desdicha esto que esta pasando es gracias a esos gobiernos anteriores pienso que la muerte seria poco con lo que tenian q haber pagado esos politicos católicos militares

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  21. Espero también leer el caso del ex Fiscal Danilo Anderson… Y porsupuesto que aparezcan los culpables…

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