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Falsifícame

Falsificadores en Venezuela Seguridad Nacional

El suizo

Lo primero que sintió el joven al bajar del barco en La Guaira fue el intenso calor del trópico en abril. Miró con curiosidad el cerro de tonos azulinos que se levantaba al frente marcando el límite de la estrecha franja de tierra y tomó de la mano a su pequeña de tres años para conducirla junto a su esposa a la fila de inmigrantes que tocaban por primera vez suelo venezolano. Se llamaba Paul Jakob Rosli Martignoni y había nacido 25 años antes en la norteña comuna de Winterthur en Suiza. Allí se desempeñó como fotógrafo y en la incertidumbre de una guerra que siempre amagó a su patria aprendió el oficio de impresor.

Alentado por los familiares de su mujer que ya estaban entre nosotros, decidió venir a probar suerte. Con un pañuelo secó el sudor que bajaba a chorros por su amplia frente mientras contestaba las preguntas del funcionario de aduana en un alemán dócil y de suaves inflexiones. A la salida del puerto lo esperaban su cuñado y una prima de su esposa para llevarlo hasta el sitio donde fijarían residencia: La quinta Maitú en la avenida Los Manguitos de Sabana Grande. Sus generosos parientes le financiaron el viaje y le concedieron un préstamo para que fundara una pequeña empresa de artes gráficas. Paul tenía una bien ganada reputación como litógrafo y a nadie le cabía la menor duda de que con su habilidad sacaría adelante al negocio y a su familia.

Ya establecido y en posesión de los equipos e insumos necesarios para su industria, Paul Jakob publicó un pequeño aviso en la prensa poniendo sus servicios a la disposición del público y el comercio. Los contratos fueron llegando y con ellos un parsimonioso pero seguro aumento patrimonial que para el suizo, sin embargo, parecía ser demasiado lento. El oficio de impresor era muy duro y peligroso, había que manejar químicos y ácidos e inhalar insalubres vapores. Paul Jakob sentía nostalgia además por ejercer las artes de su verdadera vocación: la fotografía, para ello fabricó en sus ratos libres y con elementos caseros una lámpara de arco y filtros fotográficos de absorción, sin embargo la mayor parte del tiempo debía dedicarla a reproducir afiches, volantes y etiquetas comerciales. El joven helvético quería dedicarse a lo suyo pero tenía la deuda con la familia de su esposa por lo que siempre pensaba en que debía haber alguna manera, más fácil y rápida, de ganar plata.

Una mala tarde de junio, luego de que uno de sus clientes le abonara dinero por un trabajo, Paul Jakob se sentó una vez más a rumiar su situación de fotógrafo malogrado. Entre sus manos tenía los billetes con los que le habían pagado; varios de aquellos eran de los que se conocían popularmente como “Chocolates” por sus tonalidades marrones; papel moneda con valor nominal de 100 bolívares, pagadero al portador en las oficinas del Banco Central de los Estados Unidos de Venezuela. El suizo los miró con la atención de un artista, estudió cada una de sus formas, vio las firmas que los validaban y un brillo de codicia se asomó en sus pupilas. A la mañana siguiente adquirió una maquina Multilith de impresión offset con un completo juego de planchas Multex, varios días después compraría dos potes de tinta especial para offset de color marrón. El carromato de la avaricia había sido puesto a rodar con destino a un desfiladero.

Un boleto de cine

Entre las cosas que más le gustaban a Ernesto Casado estaba el cine; para él era una especie de culto pagano a cuyo templo acudía a rendir tributo cada sábado. Ernesto se conformaba con cualquier cosa siempre que estuviera plasmada en celuloide, frente a sus ojos habían pasado infinidad de dramas y comedias procedentes de Argentina, México, Italia, Francia, el Reino Unido y la infaltable Hollywood.

El joven que tenía especial predilección por el género policial jamás imaginó, mientras esperaba pacientemente en la fila, que aquel sábado, él mismo – como los protagonistas de las historias que tanto le gustaban – terminaría rindiendo declaración en una sala llena de detectives trajeados con gabardinas y sombreros Stetson. Casado estaba empleado en una de las casas comerciales de Caracas y llevaba una vida rutinaria y decente por lo que no hubo en su existencia cosa más mortificante que la de ser detenido por agentes de la Seguridad Nacional en medio de tanto público.  

El asunto comenzó cuando con una cálida sonrisa dio las buenas tardes a la gentil taquillera mientras solicitaba una plaza para la función de matinée; el muchacho que estaba ansioso por ver la reposición de “El Tercer Hombre” con Orson Welles y Joseph Cotten sacó de sus bolsillos uno de los billetes de a cien bolívares con el que horas antes pagaron su trabajo semanal. La chica alzó el billete frente a sus ojos y lo acarició buscando sentir la natural rugosidad del papel moneda; miró a Ernesto con gesto desconfiado y le pidió que esperase mientras disimuladamente hacía llegar el billete a uno de sus jefes. A los pocos minutos llegaron dos hombres que con gesto rudo lo conminaron a subir en una de las radiopatrullas de la Seguridad.

Sorprendido y asustado el muchacho fue conducido ante la presencia de Arturo Sánchez Andrade, jefe de la Sección de Delitos contra la Propiedad quien dirigió el hábil y obstinado interrogatorio. Durante horas Ernesto Casado negó con energía estar en conocimiento de que aquel billete fuera falso y afirmó que le había sido entregado junto con otros billetes en el sobre de su paga semanal. Al final el joven demostró su inocencia y volvió a la calle con el ánimo aporreado pero a salvo. El billete de marras se quedó para ser analizado por los sabuesos del Laboratorio de Técnica Policial al mando de Henrique Lozada.

Cinco días después de la aparición de aquel primer billete falso, el Presidente del Banco Central, economista Carlos Mendoza Goiticoa, envió un oficio al director de la Seguridad Nacional, Jorge Maldonado en el que le expresaba su inquietud por la aparición en el circulante de cierta cantidad de billetes espurios, todos a imitación de los originales y legítimos de 100 Bs. En el documento oficial solicitó que se abriera una investigación y adjuntó dos ejemplares del papel moneda falso, casi al mismo tiempo dos de las más importantes firmas comerciales de la época, Sears y Bustillos denunciaban haber recibido billetes falsos. La directiva de la SN distribuyó entre los comerciantes copias de un esquema de los billetes falsos para que tomaran las debidas precauciones. Ese esquema de alguna manera llegó a manos de la prensa y fue publicado por un diario de la capital.

seguridad nacional

¡300 mil bolívares al agua!

Algo que Paul Jakob acostumbraba hacer era comprar periódicos, consideraba que su lectura era un buen ejercicio para mejorar el dominio del castellano, lo que no sabía era que el ejemplar que adquiría la mañana del 1 de julio lo llenaría de angustia. En contraportada se denunciaba la aparición en el mercado de billetes falsificados y se publicaba el esquema diseñado por la Seguridad Nacional; en la breve nota se alertaba al público y se informaba que la policía estaba ya tras la pista de los responsables. Paul sintió una brisa helada en la espina dorsal, sabía que el responsable era él y no tuvo dudas de que tarde o temprano las autoridades lo sabrían, así que decidió deshacerse de las cosas que pudieran incriminarlo. Tomó los dos potes de tinta marrón, las 25 planchas de cinc Multex que le sirvieron de matrices para la reproducción y en una caja de madera metió 3.000 billetes recién salidos de la Multilith. Acto seguido salió a la avenida y tomó un taxi en el que viajó hasta la vecina población de El Valle, allí se apeó y se dio a la tarea de buscar un sitio solitario para deshacerse de su angustiante paquete. No consiguió nada que le pareciera idóneo y salió de nuevo a la carretera para tomar otro taxi que lo llevase hasta un paraje más alejado y solitario. En minutos estuvo en las inmediaciones del dique de La Mariposa en el que se almacenaban y trataban las aguas para la ciudad de Caracas. El sitio le pareció ideal; con su carga incriminatoria caminó hasta el lecho de una quebrada y allí arrojó la caja que desapareció en el poco profundo cauce. Paul  respiró aliviado y buscó la forma de volver a su casa.

En el laboratorio de Técnica Policial

Lo primero que hicieron los técnicos con el billete de Ernesto Casado fue colocarlo bajo el potente chorro de luz de una lámpara de cuarzo para posteriormente hacer las respectivas pruebas espectográficas a la tinta, resultó que los colorantes utilizados eran de una determinada marca distribuida en Caracas por una empresa especializada en el ramo de materiales para la litografía. Con este dato los detectives acudieron a la referida firma en la que solicitaron les fuera mostrado el libro donde se asentaban las ventas; por fortuna, los encargados del negocio llevaban un registro escrupuloso y los detectives pudieron llevar consigo los datos de los compradores recientes.  

El siguiente paso fue pedir al Departamento de Extranjería la nómina de las personas ingresadas al país en los últimos seis meses y que tuvieran como oficio las artes gráficas. Esto porque el jefe de Delitos contra la Propiedad estaba convencido de que aquello no podía ser obra sino de alguna persona venida de fuera pues el trabajo de falsificación era casi perfecto. Los detectives se sentaron a cotejar las dos listas; la suministrada por la tienda y la de Extranjería hasta que ¡Eureka! Un nombre coincidía en ambas: Paul Jakob Rosli Martignoni, ciudadano helvético litógrafo de oficio llegado al país el 12 de abril de 1950, quien el 15 de junio adquirió dos potes de tinta marrón por la suma de 40 bolívares.

En la mañana del 3 de julio una comisión de detectives llegó hasta la quinta Maitú en Sabana Grande con una orden judicial de requisa, allí encontraron pálido y trémulo al suizo que desde el principio negó que tuviera algo que ver con la falsificación. Los pesquisas de la Seguridad revisaron cada rincón de la casa y el taller de Paul sin conseguir nada que lo vinculara al delito. Lo que si hallaron fue la moderna maquina de impresión Multilith y varios trapos impregnados de tinta marrón, al ver aquello le pidieron al suizo la factura de compra de la maquina y en la misma pudieron ver que junto al equipo offset se le habían vendido 25 planchas Multex. Al preguntarle por aquellas, Paul afirmó que habían quedado reducidas a la nada tras múltiples ensayos que había realizado con ácido para la elaboración de etiquetas comerciales. En cuanto a la tinta marrón la había usado en distintos trabajos de impresión. Los detectives en un golpe de suerte encontraron un lote de revistas alemanas y al hojearlas descuidadamente pudieron ver que en una de las páginas habían marcas simétricas de color marrón, intuyendo que el suizo las había utilizado para poner a secar los billetes se las llevaron junto a Paul al edificio de la Seguridad Nacional.

El equipo de Técnica Policial entró de nuevo en acción con estos elementos y tomó fotografías infrarrojas de las revistas; el infrarrojo reveló dibujos de billetes de 100 bolívares que habían quedado sutilmente grabados en las hojas de las revistas alemanas. El detenido puesto frente a la evidencia se quebró y confesó todo. Por no tener buen dominio del idioma pidió papel y lápiz y en una larga nota relató en alemán toda su aventura. Paul Jakob llevó a los agentes hasta el sitio donde soltó la caja llena de billetes y una comisión se dedicó a rastrear el cauce del riachuelo que subía en dirección norte para encontrarse con el río Guaire para luego dibujar un arco que llegaba hasta la paradisíaca región de El Encantado.

jorge maldonado parilli

¡La Lotería, la lotería!

Pedro Arraval, campesino de rostro oscuro y mirada dura salió de su rancho como lo hacía todas las mañanas a ver que cosas podía rescatar del río cercano. Pedro sabía que la gente de Caracas tenía por costumbre arrojar cosas a su lecho y más de una vez consiguió objetos útiles para él o para su hermana con quien compartía la humilde vivienda. Con ojos de halcón oteaba el cauce cuando vio venir una caja de madera. Intrigado se acercó a la orilla a esperar que la caja llegara; la agarró con pericia y en la agreste ribera la abrió con un golpe de piedra. Su sorpresa fue mayúscula cuando vio que el contenido eran flamantes billetes de a cien bolívares. Miles de ellos como jamás había visto en sus 46 años de vida. Embriagado de euforia, Pedro comenzó a gritar: ¡La Lotería, la lotería, me saqué la lotería! Al recuperarse del impacto corrió hasta el rancho y mostró a su hermana los billetes, la mujer al verlos dijo lacónicamente:

– Tanto dinero no puede ser nada bueno.

Pedro tomó los billetes y los puso a secar en improvisadas cuerdas mientras pensaba en la cantidad de cosas que podía hacer con esa fortuna. Cerca de allí los detectives de la Seguridad casi completaban la búsqueda que comenzaron varios kilómetros al sur. Al pasar una curva vieron un rancho y un campesino sentado en una piedra, en el patio colgaban cosas que a lo lejos parecían ser hojas secas de tabaco. Al poco rato Pedro escuchó una voz a su espalda que le preguntaba:

– Hola Viejo. ¿Qué hace allí, dónde encontró ese dinero?

– En el Guaire, mijo – Contestó Pedro.

– Bueno, sabe que tiene que entregárnoslo, somos de la Seguridad Nacional.

Pedro con gesto resignado sólo atinó a decir

– Como no… Yo estaba esperando a que apareciera el dueño.

Adagio lamentoso

El 11 de julio de 1950 fue presentado a la prensa el falsificador que en pocos días puso a la ciudad de cabeza. Los reporteros tuvieron ante sí a aquel joven de cara ratuna y mirada perdida que entre sollozos repetía en un español de academia: “Mi propósito al principio fue trabajar honestamente, yo no sé qué pasó después”. Su destino estaba ahora en manos de los tribunales de la república. Ellos determinarían el castigo que su codicia debía recibir.

Publicado el 22 de julio de 2012

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28 comentarios

  1. hermano como siempre lectura que nos hace recordar tiempos de nustra berlla caracas y su gente gracias por eso!!!!

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  2. Muy bueno, como siempre

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  3. sobran las palabras tremendo caso para la epoca la seguridad nacional demostro gran eficiencia en el desarrollo de sus investigasiones caramba jorge maldonado se cubre de gloria lastima que la fuga de alberto carnebali del hospital vargas lo destrona y es cuando entra en accion pedro estrada como director de la temida seguridad nacional

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  4. buenisimo gracias por ese reportaje bendiciones

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  5. Se ganaron otro lector excelente, me gustaría leer mas sobre falsificaciones

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  6. Se ganaron otro lector…! muy buena pagina, buen redactada y además te engancha, me gustaría leer mas sobre falsificaciones, Estafas

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  7. Excelente..!! Qué trabajo de investigación tan superlativo..! De verdad mis felicitaciones..! Solo quería que sanaran mi duda, ¿Qué sucedió en su proceso Judicial? ¿Cuánto fue la sentencia impuesta?¿ Y si fue extraditado o aún siguió o sigue en el país?

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    • Hola Nidia, prometemos satisfacer tus dudas en los próximos días, agradecemos tu interés y los elogiosos conceptos sobre el trabajo que llevamos a cabo. Siempre es un estimulo.

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  8. Hola, descubri su blog hace unos dias. en verdad la narrativa es excelente me recuerda nuestro insolito universo con algo de hollywood.

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    • Hola Alberto, bienvenido. Gracias por tu amable concepto sobre el Blog. Esoeramos disfrutes del resto de nuestros contenidos. Abrazos

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    • Jajaja es verdad, de hecho todas las crónicas de este blog las leo poniendo en mi mente la voz del locutor de nuestro insólito universo y hasta la musicalización de dicho programa entre un párrafo y el siguiente.

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  9. Excelente. Me encanta poder disfrutar desde tan lejos de mi pais, hechos que acaecieron en distintas epocas y que forman parte de nuestra historia. Inmensas felicitaciones a los dos. Y no dejen de investigar y escribir.

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    • Saludos Fedelis,
      Muchas gracias por tus palabras, nos estimulan a seguir en nuestra labor. Que sigas disfrutando de los artículos, las nuevas secciones e imagen. Un abrazo.

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  10. Oye que buenas son tus investigaciones, no sabía de esta página web, la vi por casualidad anoche y no he parado de leer. Me gustaria saber la historia de Irwin el mata policía ,sabes espero que me puedas ayudar

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    • Hola Ever, gracias por comentar, si tienes algún dato (fechas, lugares) sobre el caso que mencionas nos sería de mucha utilidad para comenzar una investigación. Abrazos

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  11. Casi todos los males que han llegado al país provienen del extranjero y este de la falsificación de dinero es uno de ellos, la seguridad nacional hizo un trabajo impecable de investigación, esos si eran verdaderos policías de vocación. Dicen que Pedro Estrada fue un hombre malo, pero estaba considerado como uno de los mejores policías del mundo.

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  12. Hola un saludos al circulo de lectores y en especial a Pedro y Mariana por tan buen trabajo de investigación. Cuando empecé a leer me enganché en la historia de Venezuela, muy interesante,. Los felicito.

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  13. Que paginazo, si me pidieran que la valore en una escala del 1 al 10, le pondria 7.5, es tan buena que todas las noches mi tia me pide que le lea otra historia al ella llegar del trabajo, ahora les pregunto a ustedes, admiradisimos: ¿cómo hacen ustedes para investigar de esa manera? de verdad que quisiera saber, estoy impactado.

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    • Hola Aristimuño. Gracias por tu amable comentario y saludos a tu tía, a ambos les enviamos nuestros mejores deseos. Realmente la investigación de cada caso es minuciosa y consta de varias etapas dentro de un método que hemos ido afinando con los años y que nos ha servido para sortear las inevitables contradicciones e imprecisiones con las que nos topamos en las fuentes utilizadas. El proceso empieza con la escogencia de un tema, pasa por distintas fases de investigación y producción (recolección de datos, comparación y verificación de los mismos, entrevistas, preparación del artículo, redacción y diseños gráfico) Todo el proceso dura varios meses desde que se escoge un tema hasta que se publica. De nuevo gracias y esperamos que sigan disfrutando de estas crónicas.

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  14. Excelente relato. Los felicito por su blog. Me recuerda a un libro que lei cuando era niño “historias reales de crimen y misterio” una seleccion de cuentos del Reader Digest (creo que se escribe asi jeje). Tambien es una forma de conocer parte de nuestra historia contemporanea… a lo Oscar Yanez y sazonado con toques de nuestro insolito universo…. Sigan asi.

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  15. Muy bueno. No era un criminal tan peligroso. Sería bueno saber que pasó con él.

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  16. excelentes todas las crónicas, de verdad lo felicito, he quedado prendado con esta página. Sigan así.

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  17. la tecnica judicial funciona cuando es usada honestamente. años 50 y limpiamente se descubrio el fraude a la nacion, estas historias deberian hacerlas llegar a los policias actuales,si tienen buena preparacion pero se venden por uno miles, no tienen etica,ni valores, a uds los felicito.otras historias que publicar.el mata policias griman hernanndez, este caso fue en el 92, el sujeto mato a 2 poliaragua y se vino a ccs, la ptj comisiono a 2 dtvs a buscalo. resumo en el junquito fue la masacre donde mato a los ptjs y a 3 metropolitanos y se fugo a colombia, fue capturado y deportado, ya en el reten de catia llego como jefe debido a su historial como mata policias, uds pueden avariguar el resto con mas detalles. atte marcelino orta mi correo ortazmar@gmail.com, estare en contacto para mas sugerencias de mas historias tengo varias. con todo respeto y aqui em confianza los podre a trabajar mas, gracias por sus buenas historias, buenas nchs y exitos

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  18. de ese caso rctv hizo un unitario.el caso del mata policia es interesante se que les fascinara

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