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25 de diciembre: Muere una estrella

La muerte de Carlos Vicente Parra CARLHO El Cantante


La noche de navidad de 1969 la alegría era desbordante en Caracas, los niños despertados por sus padres corrían a los pesebres a buscar su tradicional obsequio mientras los adultos disfrutaban de las viandas decembrinas regadas con generosas dosis de güisqui y ponche crema. Algunas familias se asomaban a las azoteas y balcones para presenciar la fiesta de fuegos de artificio que coronaban el cielo de luz y de color.


En el barrio Buena Vista ubicado en la parroquia Antimano al suroeste de la ciudad la estampa no era diferente; las notas de las más populares orquestas salían disparadas en atronador estereo y a 33 revoluciones por minuto desde modernos aparatos de sonido, tal vez eso impidió que los vecinos escucharan los gritos de una chica que corría despavorida por la calle suplicando que la ayudaran, venía huyendo de unos rufianes que intentaban darle caza en medio de la oscuridad.


Agotada por el miedo y el esfuerzo de la carrera, la jovencita pensó en una rápida salida, sabía que la música ahogaba sus gritos y si no hacía algo pronto, aquellos hombres la alcanzarían; uno de ellos estaba armado y quien sabe qué le esperaba en manos de esos desalmados. Con el atronador ruido de su corazón martillando en la cabeza y las piernas a punto de desfallecer corrió a pedir ayuda en la primera puerta que encontró.


En el número 57 de la calle principal de Buena Vista tenían muchos motivos para celebrar. Uno de sus moradores: el joven Carlos Vicente Parra, quien usaba el mote artístico de Carlho, había obtenido en los últimos tres años los primeros frutos de una prometedora carrera en el difícil mundo de la música popular. Esa noche acompañado de su madre, su novia María Cristálida Núñez y un grupo de amigos recordaba con placer y nostalgia los pasos dados desde su infancia en pos de un sueño: llegar a ser un reconocido cantante.


Nacido en Barquisimeto pero criado en Caracas, Carlos Vicente Parra mostró tempranas inclinaciones artísticas que no pocas veces le acarrearon problemas con maestros y familiares pues solía escaparse de clases para ir a cantar en coros y zarzuelas; la gente solía aconsejarle que olvidara esa arriesgada idea y que se dedicara a sus estudios que al final serían los que le labrarían una vida estable y segura. Carlho, seguro de si mismo y de sus condiciones hacía caso omiso de los bien intencionados consejos y de manera obstinada seguía probando suerte en cuanto coro era aceptado. De continuo hablaba con su madre quien parecía ser la única que creía en él, le decía que algún día su nombre estaría grabado en portadas de discos y su voz sería escuchada y admirada por miles de personas.


Esta idea lo movía también a hacer fila en las puertas de las emisoras buscando una oportunidad en los programas de cantantes aficionados, para el muchacho todo era válido a la hora de dar a conocer su talento. En uno de los tantos coros de los que formó parte conoció al profesor J.J Meléndez quien reconoció en el joven un talento fuera de lo común y decidió presentarlo a su colega el compositor, músico y promotor, profesor Recad. Éste último intrigado por los halagos que Meléndez prodigaba al muchacho decidió hacerle una prueba de voz.


Entusiasmado por la oportunidad que se le presentaba, Carlos Parra decidió mostrar su talento interpretando una de las más difíciles piezas del repertorio popular, el pasodoble – canción Granada del compositor Agustín Lara. Conocedor de su oficio y conciente de lo difícil del tema, Recad le sugirió que buscara algo más sencillo, después de todo solo era una prueba de voz; pero el chico insistió y su juvenil garganta comenzó a dibujar la letra tantas veces cantada por experimentados artistas. Recad, quien para la época era uno de los más famosos forjadores de talentos reconoció que aquella voz tenía potencial, habría que madurarla y educarla concienzudamente, pero valdría la pena pues había en ella una característica primordial: personalidad. El timbre tenía un cierto engolamiento que sin embargo no ocultaba los tiernos matices de fondo.


A partir de ese día la carrera de Carlos Vicente Parra, ahora Carlho, quedó en las experimentadas manos del profesor Recad quien no escatimó esfuerzos ni recursos en su nuevo pupilo, puso a su entera disposición su moderno estudio y le asignó clases de canto con el profesor Caminitti quien tendría la tarea de lograr el afinamiento necesario para que la voz de Carlho aflorara en toda su plenitud. Con la intención de ayudar al muchacho se sentó a componer algunos temas con los que pudiera lucir las principales características de su timbre vocal; así surgieron temas como ¡Dime, Oh luna!, Vuelvo a ti y Un viejo reloj que servirían de escaparate para la destreza vocal del chico.

La muerte de Carlos Vicente Parra CARLHO El Cantante
El profesor Recad una vez que supo que el joven estaba listo decidió presentarlo en sociedad y que mejor debut que la participación en el V Festival de la Canción Antillana edición 1968, celebrado en Aruba y Curazao. Dicho evento serviría para que fuera conocido no solo en Venezuela sino en toda la cuenca del Caribe, allí presentó el tema Vuelvo a ti con el que logró impresionar al jurado al punto de que le fue otorgada una placa especial “por su extraordinaria actuación”. Esto le abrió de inmediato las puertas de las empresas del entretenimiento y por intermedio de su tutor consiguió una presentación en Radio Caracas Televisión y la grabación de un álbum con el prestigioso sello Palacio de la Música.


Recad, Caminitti y su orgullosa madre veían complacidos como el joven de apenas 21 años mostraba constancia y aplicación en sus estudios de canto y escena; sin duda estaba dispuesto a mejorar para lograr el sueño de toda su vida. Por sus profesores sabía que había alcanzado solo una primera parte, quizás la más sencilla: llegar. Ahora venía lo más arduo; consolidarse y mantenerse en el gusto popular, para ello debía trabajar con mucho más ahínco. El siguiente paso señalado por Recad era el prestigioso Festival de San Remo en Italia. La demostración de su talento en aquel escenario de seguro lo catapultaría para colocarlo como una de las más preciadas estrellas de la balada internacional.


En ese delicioso punto estaba Carlho cuando el reloj marcó la medianoche, en solo dos meses estaría viajando a Europa para representar a Venezuela en San Remo. Junto a sus amigos alzó la copa y brindó. La alegría y el orgullo desbordaban la humilde vivienda y no era para menos; a uno de los suyos lo había tocado la buenaventura.


De pronto se oyeron desesperados toques en la puerta, afuera una chica gritaba pidiendo auxilio, los presentes sintieron un escalofrío mortal recorrer sus cuerpos, la muchacha rogaba que le abrieran, alguien acudió a ver qué pasaba y cuando abrió, la aterrorizada mujer entró como una tromba; una vez en la sala lloraba histéricamente y no atinaba a explicar qué la había asustado tanto. Solo decía que un grupo de hombres armados la perseguían. En la calle, la jauría de hienas llegaba al número 57 exigiendo a gritos que les abrieran la puerta y les entregaran a su presa. Uno de ellos se identificó como agente de la Dirección General de Policía (DIGEPOL), Los hombres encolerizados golpeaban cada vez con más fuerza la puerta de entrada. Al oír aquello, Carlho y un familiar de su novia quien trabajaba como policía municipal decidieron acercarse al pasillo de entrada para inquirir el motivo de aquella inusitada acción. Afuera el líder del grupo de zagaletones montó su arma de reglamento y disparó en repetidas ocasiones contra los cerrojos, más de una bala atravesó la delgada hoja de la puerta hasta que aquella cedió.


Al ver que tenían puerta franca el grupo de exaltados irrumpió en la casa; lo primero que hallaron fue dos cuerpos tirados en el pasillo manando sangre, uno era Carlho y el otro el primo de su novia, las balas que entraron les habían impactado mortalmente, sin importarle lo que había hecho, el Digepol comenzó a blandir su pistola amenazadoramente gritando que “quemaría” al primero que se moviera, preguntó por la chica que perseguía y al ver que no respondían profería amenazas en tono cada vez más histérico. Desde el piso Carlho miraba agónico sin entender lo que pasaba, hacía apenas unos minutos celebraba con su familia y brindaba por su carrera y ahora estaba tirado allí de manera grotesca sintiendo que la vida se le escapaba. Cristálida le rogó al policía que le permitiera brindar ayuda a su novio y solo logró imprecaciones. Después se supo que el embriagado sujeto respondía al nombre de Manuel Felipe Torres y era efectivamente agente de la DIGEPOL.


Con los ojos hinchados de odio el grupo de asaltantes apuntaba a cualquiera que intentara moverse, los ruegos por salvar las vidas de sus familiares les importaba un pito, Carlho y el joven policía municipal se encontraban muy mal heridos; sin importarle lo que pudiera pasar, Cristálida se levanto de donde estaba y corrió hasta donde yacía Carlho, lo levantó por los hombros y lo llevo a rastras hasta la puerta de la casa; afuera un grupo de vecinos ayudaron a subirlo a un vehículo para trasladarlo a un hospital cercano. Adentro el otro muchacho expiraba. Al ver que ya era mucha la gente que se acercaba el grupo de cobardes decidió huir de la escena mientras proferían amenazas. Más de un vecino logró identificarlos.


Unos minutos más tarde el cuerpo sin vida de Carlos Vicente Parra, ingresaba a uno de los hospitales de Caracas. La joven promesa del canto terminaba sus días a manos de un energúmeno con placa policial. Luego de su muerte sus amigos más cercanos decidieron editar un segundo álbum de Carlho con las nuevas canciones que había grabando con miras al Festival de San Remo, entre ellas Mhaida que sería el tema de presentación.


La noche de navidad de 1969 moría una estrella.

La edición del Festival de San Remo correspondiente a 1970 fue ganada por Adriano Celentano y Claudia Mori con la canción Chi non lavora no fa l´amore



Publicado el 23 de diciembre de 2011

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21 comentarios

  1. Cuando amamos la música xq la traemos de alguna manera en nuestra sangre y piel.. Entendemos con mayor fuerza el contenido de tú maravillosa etiqueta y que al leer se le remueven a uno los sentimientos… Parece que estuviese hablando de mi hijo andrés saez. dios me lo cuide y me lo proteja… Pero es su viva historia… A veces nos sentimos impotentes antes las injusticias del destino….. Gracias pedro mil gracias…. Y te deseo la mejor de todas las navidades y muy agarrado de las manos de dios.. Amén…

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  2. Pedro, que historia tan conmovedora. Que injusta y cruel resulta a veces la vida para algunos. Vino a mi memoria el rcdo de nuestro querido amigo ANTONIO. Dios lo tenga en su santa gloria y a ti te llene de muchas Bendiciones… FELIZ NAVIDAD!! amigo…

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  3. Vaya historia tan triste. Una pregunta: al final el asesino pagó por su crimen?… Saludos.

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    • Angelo, en un principio el asesino por ser miembro de la policía política no fue preso, pero por la presión publica fue preso y pago unos años de condena. Saludos

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  4. Excelente relato Sres Pedro y Mariana, los felicito..sin duda alguna esta es una de las mejores paginas de crimenes mas sonados en Venezuela. 1.000 pts..

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  5. me recordo´ de alguna manera a cherry navarro…yo en esa epoca tenia 15 años y recuerdo q un policia por tener placa y pistola la agarro con migo el estaba ebrio y decia q el era la ley.si no es por los vecinos quien sabe q fuese pasado..los felicito desde hoy los seguire´….

    .

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  6. olvide algo ..donde podria encontrar esos discos..? alguien los paso´ a cd ?

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  7. Este brutal e irracional crimen me recuerda otro crimen,también no menos brutal y demencial ,ocurrido en el este de Caracas, allá por los años 80,si la memoria no me falla : un energúmeno y falta de respeto molesta a una chica en una fiesta, ésta lo pone en su lugar, y luego de salir de la citada fiesta con una amiga, es seguida por este energúmeno, intercepta la camioneta en la que viajaban, atravesándoseles, (creo que sobre el elevado de Los Ruices), se baja del carro y le descerraja a la chica un tiro en la cabeza sin ninguna piedad. Luego se fué como si nada. Después fue capturado y resultó ser un ´niño de bien´, cuyo padre tenía , creo , una fábrica de panqué 12-12. No sé si terminó de purgar la condena, o si obtuvo algun beneficio, dado su poder económico. Por favor mis amigos,averiguen algo sobre este tema que conmocionó a la ciudad. Saludos. Creo que la pobre chica,se llamaba Shirley.

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  8. Muy buena investigación. A mi también me recordó a Cherry Navarro y a otro cantante con un final infeliz: Genaro Salinas, sería bueno ver su historia en ésta página. Gennaro

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    • Saludos Gennaro,
      Gracias por tu comentario, en cuanto a tu sugerencia buscaremos información sobre el suceso, si conoces en que año sucedió nos seria de gran ayuda. Un abrazo

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      • Genaro Salinas era un tenor mejicano, amigo de cantantes de la talla de Mario Suáres, Alfredo Sadel y Daniel Santos. En Buenos Aires conoció a una actriz llamada Zoe Ducós de la que se enamoró y mantuvieron un romance. Con los años su condición económica empeoró y se dedicó a cantar música romántica popular. Se trasladó hasta Caracas donde se reencontró con la actriz Ducós (ella siempre lo negó), pero ahora estaba casada con Miguel Silvio Sanz, mano derecha de Pedro Estrada jefe de la siniestra Seguridad Nacional. Salinas fue encontrado agonizando el 29 de abril de 1957, debajo de un puente en Los Chaguaramos en Caracas con el cráneo fracturado, algunos dijeron que un carro lo atropelló o que él mismo se lanzó al vacío, otra teoría presume que fueron miembros de la S.N. los que lo golpearon y lo tiraron desde lo alto del puente. Tenía 37 años de edad. Una de sus canciones mas hermosas se llama “Mis noches sin tí”. Seguramente la habrán escuchado. Suerte, ya tengo tres dias leyendo la página.

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  9. Genaro Salinas fue un tenor mejicano, amigo de músicos de la talla de Alfredo Sadel, Mario Suares y Agustín Irusta. Estando en Buenos Aires conoció a una actriz llamada Zoe Ducós, de la cual se enamoró manteniendo un romance aunque ya él estaba casado. Varios años después la carrera musical de Salinas se vino abajo sufriendo serios problemas económicos, viajó hasta Venezuela donde se reencontró con la actriz Ducós (cosa que ella siempre negó) pero esta vez ella estaba casada con Manuel Silvio Sanz, mano derecha de Pedro Estrada, jefe de la temible Seguridad Nacional. El 29 de abril de 1957 el cantante fue encontrado agonizante bajo un puente de la avenida Victoria en Los Chaguaramos en Caracas con el cráneo fracturado. Varias versiones corrieron al respecto, algunos decían que un carro lo atropelló para luego darse a la fuga, otros indicaban que el mismo cantante se había lanzado o se había caido pero la versión mas escalofriante fue la que señalaba que esbirros de la temible Seguridad Nacional lo habían golpeado y lanzado al vacío. Una de las canciones mas hermosas y mayormente conocidas de Genaro Salinas se llama “Mis noches sin tí” que seguramente Ustedes alguna vez han escuchado. Suerte. Gennaro

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  10. Hola,amigos muchas gracias por su trabajo muy interesante y los felicito.Ademas quisiera ,claro si es posible que publiquen sobre Maye Brand o de YANIS CHIMARAS ,siempre pendiente de Uds mil gracias

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  11. Hola amigos… excelente trabajo como todos los que he leido, aca les dejo otros titulos para sus investigaciones y publicaciones, Caso del pelotero Julio Machado, Caso del pelotero Ugueth Urbina, Caso de la novel actriz sabrina Contreras Tovar. Espero lo tengan en cuenta, Gracias y mucho exito… Sigo leyendo sus cronicas.

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  12. ¡Qué triste! Esperamos todos que, verdaderamente el cielo exista, porque no es justo morir porque un demonio lo hace posible…Apoyando las peticiones anteriores, de verdad, será muy interesante leer sobre los caso de Ugueth Urbina y Julio Machado, quien asesinó a una joven barquisimetana, porque le dio la gana. Debería estar preso aún.. Y por favor,amigo Pedro y Mariana, publiquen sobre Alí Primera. Ahí les dejo esa humilde petición, recordando como dijo éste cantautor: “Hoy es lo mismo que ayer”.

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    • Buen día Gabriel, tomamos nota de sus peticiones y con gusto las procesaremos ya que se trata de temas realmente interesantes para recordar y para que las nuevas generaciones conozcan. Un abrazo.

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  13. Tengo su unico LP

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  14. Que triste historia, otra de la tantas que ocurren en Venezuela y el resto del mundo. La maldad y la crueldad siempre han existido(Ayer fueron la Digepol y la Disip, hoy se llaman SEBIN) pero el caso de Carlho merece toda nuestra solidaridad para con su familia. No olvidarlo es nuestro mejor homenaje. Muy buen la investigación y muy buen aporte a nuestro acervo musical.

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